OPINIÓN
Hace ya unos años que los pescadores del río Xuvia, venimos notando un incremento en las poblaciones de
Cormoranes en nuestro río, sobre todo en su desembocadura ( zona del Pozo de la
Asturiana, presa del Molino del Xuvia ), así como una
importante mejora en la población de mustélidos y rapaces, y también la
aparición de nuevas especies.
Los pescadores somos conscientes, que la mejora en
ciertos tipos de faunas del hábitat del río, significa un “empeoramiento” de
otras más débiles del mismo sistema.
Si a todo ello sumamos una degradación de la calidad de
las aguas, una disminución de las lluvias con la perdida de las riadas que eran
normales no hace muchos años, el empobrecimiento y la falta de regeneración de
los márgenes y riberas, así como los vertidos y
el incremento de fangos por arrastres constantes con la consecuente
perdida de los fondos naturales del río, el futuro que se nos presenta es muy
amargo.
Por
ello este articulo de Mauricio Clemente sobre el Cormorán, uno de los “cómodos”
y peores depredadores del río, capaz de comer un individuo adulto sobre 900
grs. de pesca al día, puede darnos una idea de otro enemigo más, con el que qué
nos vamos a jugar el presente y futuro de la pesca de
río.
SPD Río Xuvia. Enero 2004
*
* *
CORMORÁN,
¿el enemigo número uno?
Articulo publicado por cortesía de www.todopesca.com
Desde
hace varios años venimos asistiendo a una serie de enfrentamientos dialécticos
entre pescadores deportivos, piscicultores, administración y conservacionistas
por un ave que en los últimos tiempos a proliferado
espectacularmente en la geografía española.
Se trata del cormorán o cuervo
marino.

En la península Ibérica conviven dos especies,
el cormorán grande (Phalacrocorax carbo)
y el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), este último es una especie sedentaria que
nidifica en todo el litoral ibérico, aunque mayoritariamente en el sector
atlántico. Las costas gallegas albergan una población nidificarte muy importante,
cifrada en 2.500 parejas. No suele vivir en las zonas interiores y su presencia
no causa un daño relevante a las poblaciones piscícolas de agua dulce, por el
contrario el cormorán grande es un invernante procedente del norte de Europa,
que gusta de aguas litorales pero también de aguas interiores, (subespecie Phalacrocorax carbo sinensis), poco a poco parece cambiar de hábitos y
desde hace algunos años (1996 constatado), parejas de individuos ya no se desplazan
al norte de Europa para la cría, sino que se han vuelto sedentarias y se
reproducen en diversas localidades interiores españolas.
Por lo tanto en la península Ibérica una parte de
la población es sedentaria y otra fracción realiza desplazamientos estaciónales,
con una tendencia a invernar en el interior, es fácil localizarlo en
ríos, lagos, embalses y zonas húmedas, incluido ciudades ribereñas.
Perteneciente a la familia de las acuáticas Phalacrocoracidae.
Tiene el plumaje oscuro con brillos verde azulados, de lejos parece
negro, mancha blanca en los carrillos, en la época de cría una mancha
blanca en los muslos y la cabeza se le vuelve casi blanca; con el cuerpo
alargado, cuello y cola largos.
Su
talla varia desde los
Su
pico es fuerte, recto y ganchudo. Los cuatro dedos de las patas están
palmeados, lo que le permiten nadar con gran facilidad. Se zambullen en
busca de peces (alimento principal), hasta profundidades de 10 o más metros.
Cría habitualmente en acantilados junto a costas
marinas, en árboles en lagos y riberas de los ríos, o en el suelo.
Duerme en barras de arena, rocas, postes y árboles, a
menudo en bandos grandes y densos.
Las puestas de
Las zonas de nidificación son fácilmente reconocibles, por árboles muertos debido a sus deyecciones.
|
LA POLÉMICA |
Los pescadores del Río
asturiano Sella han reclamado a la Junta del Principado la necesidad de
establecer la regulación cinegética del cormorán. Arguyen en defensa de su
polémica propuesta, la cual tiene seguidores en Cantabria, el hecho de que en
otros países, como Francia, ya se hayan tomado medidas similares para que el
cormorán no acabe con la fauna fluvial"
Notas de prensa como esta se han sucesivo en los últimos tiempos. Más recientemente varias sociedades de pesca leridanas, también se han manifestado en este sentido, dado que las repoblaciones de truchas en sus cotos son diezmadas por este magnifico pescador que es el cormorán, (además pesca sin vale), las diferentes administraciones autonómicas, no saben como afrontar el problema ya que el cormorán figura como especie protegida por tratados internacionales, por su parte los grupos conservacionistas españoles, ven más un problema económico-deportivo que un exceso de aves, aunque reconocen la proliferación de la especie.

El problema viene de lejos en
Europa, ya en octubre de 1996, en Lelystad,
Países Bajos,
Proponen entre otras medidas un plan de acción que incluya, directrices
de manejo para evitar y/o reducir los graves daños causados por el cormorán
grande en el sector pesquero manteniendo un estado de conservación de la
especie.
¿Que se ha hecho al respecto desde esa fecha?, ¿que medidas se han adoptado en nuestro país?, ¿se ha adoptado alguna?, ¿como encaminamos el futuro?.
La
alarma ha saltado, no solo se alimenta de truchas de repoblación, black bass y alburnos, la
proliferación de cormoranes es tal que ya han alcanzado las cabeceras de
los ríos y depredan sobre especies como la trucha común, el barbo de
montaña o el cangrejo ibérico (protegido).
Peces también protegidos como el fraile o la
pardilla,
Tenemos un serio problema a la vista, un problema que está
ahí y que por si solo no solo no se resolverá, sino que se agudizará dado el
alto grado de reproducción de la especie. El cormorán por si mismo no es
culpable de nada, como cualquier animal solo pretende sobrevivir y extenderse,
son hechos naturales.
No obstante, parece claro que una y otra vez el ser humano, altera todo
aquello que toca (también puede que sea natural), la naturaleza se ve
constantemente superada por la intromisión del hombre, que modifica
ecosistemas, reintroduce especies y elimina aquellas que le molesta.
El cormorán es un problema más, como lo son la introducción de especies alóctonas en nuestras masas de agua para potenciar ciertos tipos de pesca económicamente rentables, la construcción de embalses, la modificación de cursos fluviales, la extracción de gravas, la sobre-pesca, la contaminación y sobre todo un total desprecio por la naturaleza.
Es lamentable como pasamos de
la casi extinción de una especie a la total protección de esta, para de nuevo
volver a su sacrificio y vuelta a comenzar.
Los animales pasan de victimas a acusados en un abrir y cerrar de ojos, de demonios a ángeles según nos convenga.
A comienzos del siglo XXI le ha tocado al cormorán ser el "demonio negro" , y es cierto que lo es, no por ser mucho mejor pescador que cualquiera de nosotros sino por un elevado número de "inmejorables pescadores". Las sociedades de pescadores no pueden ni deben seguir soportando las perdidas que les ocasiona este animal.
Los piscicultores no pueden abrir sus piscinas como si de un buffet libre se tratase. Las sociedades proteccionistas no pueden ni deben cerrar los ojos ante el hecho del desmesurado crecimiento de la especie, o ante la repercusión que está teniendo sobre otras especies amenazadas que viven bajo las aguas (muy frecuentemente olvidadas por estos).
El problema no se resolverá desde una de las partes, es
necesario sentarse todos los estamentos
implicados y buscar soluciones razonadas.
El cormorán forma ya parte de nuestra fauna y va a
seguir formando parte de ella (nos pese a quien nos pese), como lo son ya
otras especies de aves recién venidas, palomas turcas, cotorras
argentinas... o peces como el siluro, la lucioperca o el black
bass, por poner solo unos ejemplos.
Es una paradoja que de nosotros, los mayores depredadores del
planeta, dependan todas las especies que en él viven, de como
sepamos o no administrar esa gran responsabilidad, dependerá el futuro de estas
y el nuestro propio.
¿Disponemos
del raciocinio suficiente para tal fin?
Quién
fijará los límites para determinar cuando una determinada especie se
convierte en plaga?
¿Estamos
preparados para asumir esta responsabilidad?.
La
administración tiene la última palabra, oídas las partes ha de actuar en
consecuencia.
Saludos y
buena pesca.